viernes, 17 de julio de 2009

Audrey Hepburn. Desayuno con Diamantes

Holly Golightly se convertiría en el personaje más emblemático de Audrey Hepburn, por encima de "My Fair Lady". La secuencia inicial, en la que con su vestido negro de cocktail de Givenchy y una tiara se toma un café con una galleta danesa a las cinco de la mañana, mientras contempla a través de sus gafas de sol el escaparate de Tiffany´s llegaría a ser una imagen tan iconográfica como Marilyn con su falda revoloteando en "La Tentación Vive Arriba" o John Wayne en la escena final de "Centauros del Desierto".
Pero cuando Truman Capote escribió su novela en 1958, la última persona a quien tenía en mente era a Hepburn.



"No me parecía en nada a ella, pero sentía que podía "ser" Holly. Sabía que el personaje supondría un desafio y deseaba hacerlo. Siempre me pregunto si puse mucho en ese papel, tal vez debería haber sido un poco más terrible. Pero en aquella época en que acababa de ser madre primeriza, eso era todo lo insensata que podía ser. Si hubiera sido una actriz del Método...pero lo cierto es que no creía en el Método, creía en un buen reparto. Y aún hoy no estoy completamente convencida de mi Holly.."

Audrey Hepburn

Su agente la convenció de que Holly era más una mujer liberada que una buscona, Hepburn finalmente aceptó pero seguía sintiendo que no era la actriz adecuada para el rol: "Holly es demasiado opuesta a mi. Me asusta. Este personaje requiere a alguien extrovertido, yo soy introvertida".

Tal como prometieron , muchos de los aspectos más duros fueron suavizados. Se omitió completamente la bisexualidad de Holly y sus conexiones con la prostitución quedaban reducidas a veladas alusiones, como cuando pide "50 dólares para ir al tocador".

"Es cierto que hemos mantenido la ambigüedad sexual en el guión", dijo Hepburn al Nex York Times. "Mucha gente considera a Holly una fulana cuando en realidad es que se está montando un número a causa de su juventud"

1 comentario:

  1. "Desayuno con Diamantes" es una de mis cintas favoritas, al igual que su protagonista, la etérea Audrey Hepburn. Y sí, es bien cierto que Truman Capote escribió la novela en la que se basa el filme, pensando en Marilyn Monroe, quien daba más el prototipo de mujer carnal y por ende de prostituta, Audrey imprimió ese aire de mujer cándida y dulce que, buscando fortuna, acaba, como último recurso, como fulana de lujo. Incomparable su actuación y sobre todo aquel tema que ella misma se empeñó en interpretar con su propia voz: "Moon River". En fin, una película que es toda una metáfora sobre los entresijos de la vida y sobre cómo la sociedad discrimina a quienes se salen de los caminos trillados. Estupenda entrada, amigo Nota. Un cordial saludo.

    ResponderEliminar